Un suelo laminado es un tipo de revestimiento para el suelo compuesto por varias capas que se combinan para ofrecer una superficie resistente y atractiva. Las capas incluyen una capa de protección, una capa decorativa que imita materiales como la madera o la piedra, y una capa base de soporte que le da estructura. Los suelos laminados son conocidos por su facilidad de instalación y su durabilidad, lo que los convierte en una opción popular en muchos hogares.
Antes de comenzar, es importante asegurarse de tener todos los materiales y herramientas necesarios para la instalación. A continuación se detallan los materiales más comunes que necesitarás:
Láminas de suelo laminado: Este es el material principal. Elige un estilo y color que complemente tu decoración. Asegúrate de calcular la cantidad necesaria para cubrir el área, considerando un extra por cortes y posibles errores.
Bajo capa o base: Esta capa se coloca debajo del suelo laminado para proporcionar aislamiento acústico, reducir la humedad y facilitar la instalación. En algunos casos, el laminado puede tener una capa base incorporada.
Adhesivo (si es necesario): Algunos suelos laminados requieren adhesivo en las juntas, aunque muchos modelos cuentan con un sistema de clic que no necesita pegamento.
Cinta métrica y regla: Para medir con precisión el espacio.
Sierra de corte o sierra circular: Para cortar las tablas de suelo a medida.
Cuñas de expansión: Se utilizan para dejar espacio alrededor de las paredes, permitiendo que el suelo se expanda sin problemas.
Martillo y bloque de golpear: Para asegurar las tablas sin dañar los bordes.
Sierra de ingletes: Útil para cortes precisos en las esquinas.
Nivel de burbuja: Para asegurar que el suelo esté nivelado y recto.
Extractor de juntas: Si tienes que ajustar las juntas de las tablas.
Antes de instalar el suelo laminado, es crucial preparar el área adecuadamente. Sigue estos pasos para garantizar que el espacio esté listo:
Limpiar el suelo existente: Retira cualquier revestimiento anterior, como alfombra o baldosas. Asegúrate de que el suelo esté limpio, seco y libre de polvo y escombros.
Revisar la nivelación del suelo: Usa un nivel para verificar que el suelo esté completamente plano. Si es necesario, realiza reparaciones con un compuesto nivelador para corregir cualquier desnivel.
Acclimatar las tablas: Deja las tablas de laminado en la habitación durante 48 horas antes de la instalación para que se adapten a la temperatura y humedad de la habitación.
Una vez que el espacio esté listo y todos los materiales estén en su lugar, puedes comenzar a instalar el suelo laminado. Aquí te explicamos el proceso paso a paso:
Coloca la base o bajo capa sobre el suelo limpio y nivelado. Asegúrate de que no haya arrugas y que cubra toda el área donde instalarás las tablas de laminado. La capa base ayuda a reducir el ruido y proporciona aislamiento adicional. Algunos modelos de tarima laminada ya incluyen una capa base, pero si el tuyo no la tiene, es recomendable instalar una.
Comienza instalando las primeras tablas en la esquina de la habitación. Asegúrate de dejar un espacio de expansión de al menos 8 mm entre el borde de las tablas y las paredes. Este espacio permite que el laminado se expanda y se contraiga con los cambios de temperatura y humedad.
Muchos suelos laminados modernos tienen un sistema de clic que facilita la instalación. Solo necesitas encajar las tablas entre sí, sin necesidad de adhesivo. Si las tablas no tienen sistema de clic, necesitarás aplicar un adhesivo en las juntas para unirlas.
Para ajustar las tablas a las medidas de la habitación, necesitarás cortar las últimas filas de tablas. Usa una sierra circular o una sierra de mano para cortar las tablas a medida. Asegúrate de medir con precisión antes de cortar.
Cuando llegues al final de la habitación, utiliza un bloque de golpear y un martillo para encajar las tablas en su lugar. Deja nuevamente el espacio de expansión alrededor de las paredes y las esquinas.
Una vez que hayas instalado todas las tablas, coloca los zócalos alrededor de la habitación para cubrir el espacio de expansión. Los zócalos ayudan a mejorar el acabado estético y protegen los bordes del suelo.
Medir siempre dos veces: Asegúrate de medir con precisión antes de cortar las tablas para evitar errores costosos.
Usar cuñas de expansión: Deja suficiente espacio de expansión entre las tablas y las paredes para evitar que se deformen con el tiempo.
Mantener las herramientas adecuadas a mano: Tener las herramientas correctas hará que el proceso de instalación sea mucho más fácil y rápido.
Comprar suficiente cantidad: Si estás comprando suelo laminado en tiendas como tarima bricomart precios, asegúrate de calcular bien la cantidad para evitar quedarse sin material durante la instalación.
El mantenimiento de los suelos laminados es bastante sencillo. Para mantenerlo en buenas condiciones, solo necesitas barrer o aspirar regularmente. Si se derrama algún líquido, límpialo inmediatamente con un trapo seco. Evita el uso de productos de limpieza agresivos que puedan dañar la capa superior del laminado.
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Los suelos laminados son una excelente opción por varias razones:
Precio accesible: Los suelos laminados, como los de tarima bricomart precios, ofrecen una excelente relación calidad-precio.
Variedad de diseños: Puedes encontrar suelos laminados que imitan madera, piedra y otros materiales a un precio mucho más económico que los materiales originales.
Fácil de mantener: No requiere cuidados complejos ni tratamientos especiales.
Durabilidad: Los suelos laminados son resistentes al desgaste y a los arañazos, lo que los hace perfectos para hogares con niños y mascotas.
Instalar suelos laminados es un proyecto accesible que puede transformar cualquier habitación. Con los materiales adecuados, paciencia y siguiendo los pasos correctos, podrás lograr una instalación exitosa. Además, los suelos laminados son una opción asequible y duradera, lo que los convierte en una elección popular para muchas personas que buscan una mejora en su hogar.